Para enfrentar los desafíos sociales del deporte, no basta con la mirada de un aficionado o de un comentarista deportivo; se necesita la "perspectiva sociológica". El deporte no se desarrolla en un vacío social, sino que es un microcosmos que muestra, reproduce y en ocasiones magnifica las estructuras y los conflictos de la sociedad más amplia.
Norbert Elias y el Proceso de Civilización
La sociología figuracional de Norbert Elias proporciona un instrumento poderoso para comprender el deporte contemporáneo, particularmente en lo que respecta a la violencia y al control de las emociones. Elias sostiene que el deporte es un factor fundamental en el "proceso de civilización", por medio del cual las sociedades occidentales han logrado pacificar sus interacciones y monopolizar la violencia física a nivel estatal.
El deporte emerge como un refugio de "descontrol controlado". El deporte brinda un espacio mimético para vivir "tensión agradable" (excitement) de manera segura y reglamentada, en una sociedad donde la expresión pública de emociones intensas y la violencia física están cada vez más limitadas. Cuando este equilibrio se quiebra, aparecen los conflictos sociales: cuando la mimesis se mezcla con lo real (como en el caso de la violencia hooligan) o cuando la búsqueda de emoción sobrepasa las fronteras de seguridad moral y física (por ejemplo, en el dopaje extremo).
Pierre Bourdieu: Habitus, Campo y Distinción
Pierre Bourdieu, desde el estructuralismo constructivista, nos brinda la oportunidad de examinar el deporte como un ámbito de distinción social y contienda entre clases. El deporte no es una elección estrictamente personal fundamentada en el "gusto", sino que surge como resultado de un habitus de clase. Los deportes de contacto, fuerza y carácter masivo (como el boxeo o el fútbol) son preferidos por las clases populares, mientras que los deportes que requieren clubes exclusivos, equipamiento caro y una etiqueta de distanciamiento corporal (como el tenis, la vela o el golf) son más del gusto de las clases dominantes.
El deporte también es un "campo" con su autonomía relativa, en el que los participantes compiten por diversas modalidades de capital (simbólico, cultural, económico). Comprender esto es crucial para examinar cuestiones como la exclusión o la mercantilización: el deporte es un campo en el que se compite por el poder simbólico y la legitimidad social.
Jean-Marie Brohm y la Crítica Marxista
Jean-Marie Brohm es el exponente más crítico, quien examina el deporte como una herramienta ideológica del estado capitalista. Según Brohm, el deporte de alto rendimiento no es un juego, sino una labor; es la puesta en práctica de los principios del taylorismo (especialización, eficiencia, jerarquía y medición) en el cuerpo humano. El deporte-espectáculo actúa como un "opio del pueblo", al distraer a las multitudes de los conflictos políticos verdaderos y hacerlas ajenas a ellos. Comprendiendo al deportista como un trabajador que es explotado por la maquinaria de la eficiencia, este punto de vista es crucial para tratar de manera crítica asuntos como el dopaje y la mercantilización.
Me gusta cómo se analiza el deporte desde esos ángulos que pasa de ser un refugio emocional a una marca de clase social o incluso... una herramienta política (y sí más que todo distracción) nos ayuda a dejar de ser simples espectadores y empezar a entender mucho más todo lo que pasa detrás de escena
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